martes, 16 de marzo de 2010

Error


Se han marchitado las rosas que cubrían nuestros corazones...

La voz desnuda de tu alma reprende mi locura en el silencio y se deshace en cada latido de sentimiento.

Cada lágrima que brota de esos ojos ardientes en rabia, rasga mi ego y va callendo la sangre a su compás... Es un sonido agobiante, momento que cobardes no sobrevivirán jamás. Batalla que se libra con la previa certeza de la derrota merecida.

Amargo camino de haber nacido para enseñarle a una princesa que el cuento de hadas nunca existió y sólo queda la decepción...

Mantenerse firme mientras repelas el cuerpo del amor que transpiró por tu ser momentos atrás, cuando fui ignorante a la carne.
Ver el dolor de unos labios que no se despidieron sin saber que no se tocarían nunca mas...
La muerte sería una salida fácil, mas no merecida.

Dios!... Se torna tan incoherente a veces la vida... tantas noches de pasión y lujuria que terminan en tanto asco de desesperación.
Cuando un minuto mata los años, el tiempo pierde su valor, acabas con todo como si nunca sucedió...

Trabajo hecho! Prueba realizada!

¿Era acaso esa la historia? Sí... Así despierta el sueño en pesadilla.

¿Cómo saber lo que te depara el destino si no sabemos de lo que somos capaces de llegar a alcanzar?

Podemos llegar tan alto que las arpas de los ángeles se dejen escuchar, o tan bajo que el calor y los lamentos del infierno agobien nuestra existencia...

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