
¿Dónde estás?
¿A qué lugar tan remoto has ido que no puedo encontrarte?
¿Acaso te ha robado el viento sin importarle dejar mi cielo oscuro y vacío?
¿Qué dirección seguirán mis pasos sin que ilumines mi camino?
Todo pasó tan a prisa... apenas ayer te ví.
Rebosante de ese brillo que suele encantar a los enamorados.
Elegante y misteriosa como de costumbre.
Fascinante... Como has estado otras noches, a mas de seis mil kilómetros de esta soledad que consume hasta los huesos a quien esta presente, sobre el mar que baña las costas de donde se encuentra el amor.
Maldita agonía de buscarte y encontrar el silencio que me habla de ti...
¿¡Hasta cuándo Dios mio!?
¿Hasta cuándo?


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