¿Quién te entiende amor?... Se nos hace tarde y tienes la osadía de disfrazarte de lo que nos mató aquella vez, cuando la inexperiencia me llevaba de la mano y fui ignorante a tantas cosas...
¿Por orgullo? ¿Por venganza?... Castígame aun más y deja que mis huesos se dibujen en mi piel. Enséñame mil veces que no puedo amar la vida ausente de ti, esos días que despierto pensando que podrías vivir sin mí. Que quede muy clara la idea en mi psiquis de que dejar de luchar no es opción para mí. Hazme sufrir con tu silencio y en la agonía y en el tiempo, dame gotas de remedio para que limpien mi sangre y evita así que desaparezca mi cuerpo por completo, pero por favor no ensucies los labios que amo de esas mentiras que repites una y otra vez a mis oídos y clavas como estacas en mi cerebro, hiriéndome muy dentro para que poco a poco sangre con cada pensamiento, se envenene mi alma y termines matando la seguridad que me da fuerzas para luchar en soledad por lo que me haces sentir cuando sin escucharte ni verte, te siento...
¿Es que acaso no te das cuenta de que te dañas tanto como a mi? ¿Que me hiciste libre para conocer que la fidelidad es asunto del corazón? ¿Que excarcelada, he elegido vivir presa de tu recuerdo que es lo único que me permite imaginarme feliz aunque sea en sueños?... ¿Que me dices que te deje, pero evitas que me aleje por mucho tiempo?
Te mantienes firme y lo comprendo, pero juguemos lo menos posible y para mentir, ya se agotaron los momentos.
¿Crees que el destino, luego de presentarnos, nos debe algo mas en esto? No... el destino ya hizo su parte, ahora nos toca hacer la nuestra en silencio, decifrando mensajes subliminares en canciones de indiferencia y desprecio... sosteniendo la esperanza que no se deja morir, que es lo que nos mantiene con vida sin que podamos comprenderlo.
No... definitivamente no me conoces ni lo necesario ni lo suficiente. Me gustó todo lo que me enseñaste y quise todo lo que encontré en ti. Nunca quise cambiarte; si cambiaste, no lo supe ni te lo pedí. Siempre quise todo lo que me revelaste, amo todo lo que perdí... y llueve dentro de mí cuando tristemente hablas sin deseos, cuando decides abandonar la sinceridad por la cortesía... Que infausto y arbitrario es juzgar, ignorando el otro sentimiento.
Y cuando el coraje se te transforma en resignación y en algo de anhelo, dejas caer en mi alma una gota de remedio... luego de ser divinamente cruel, limpias mis heridas con sinceridad y te lo agradezco, porque de lo que fue tu reto alguna vez, queda un corazón vulnerable a todos tus momentos. ¿O a caso crees que he repetido esta historia en mi historia? No, mi amor ha sido sólo uno, empezó como empiezan todos y terminó siendo disonante y a destiempo.
Y por primera vez mis dedos sonríen con una respuesta, pero no te atrevas a hacerte preguntas que nos ofenden tanto, a crear mas dudas de las que existen, si sabes que este espacio fue creado para sobrevivir a este momento, si sabes que fue hecho por y para ti... Y nos confunde el silencio y mas aun las mentiras y publicas tus pensamientos ocultos para tener que enmascararlos y me pierdo a momentos en lo que conozco, sintiéndonos cada vez mas distantes sin serlo...
Y hago lo que me pidas porque se lo que hago, pero te pido que no me mientas porque ya día a día pago por tu ausencia el precio justo, el mas caro.
martes, 26 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario