La vida no puede tornarse mas complicada de lo que es. Algunos nos formamos en un mundo que nos inculca la vana idea de que agradar a todos es lo correcto y eso nos conduce a un día a día lleno de escenas donde nos toca actuar y ser como "deberíamos", no como sentimos. Combinado a la naturaleza egocéntrica del hombre, nos convertimos en insuperables egoístas. Mentimos para quedar bien con todos porque eso nos hace sentir importantes, queridos, respetados, etc. Pueden pasar muchos años, puede pasar toda una vida y ser "Tu" para ti siempre lo primero y mas importante, también podría ocurrir un milagro...
Cuando se vive de esta manera y las cosas te van bien, es imposible que te des cuenta del tipo de persona que eres, de lo que haces o de hacia a donde te diriges.
Rememoro acciones pasadas de mi historia... inmadurez amiga de tanta vergüenza... Un ego engordado durante años con la finalidad de asesinar lo que pudo ser... lo que no será.
El universo es un circulo vicioso donde aprendes a defenderte antes de ser atacado porque lo "normal" es desconfiar de todo el mundo, hasta que aparece esa persona "diferente", que abrirá tus ojos y tu alma, pero no te das cuenta de que es así hasta después de haberla tratado como lo que no era... y ya que mas da? La realidad se divide en dos mitades que transcurren caminos muy distantes, el amor herido termina muriendo y no vale la pena haber descubierto el camino cuando no puedes recorrerlo con ella.
Así es el amor, apasionado, voraz, furtivo... Te sorprende, te confunde, te ataca... se hace conocer, te marca y se va... sin oportunidad a reaccionar.
Las decisiones importantes son las mas difíciles de tomar en la vida. Si me arrepiento? Sí... de muchas cosas. De no haber tenido la madurez suficiente, de no haberte conocido a tiempo, de haber jugado, de haberme ido, de haber mentido, de haberte fallado y de haberme jodido la vida que imaginé. Confieso que hoy ni mi cuerpo ni mis labios han conocido un calor diferente al tuyo, pero es tiempo de que reconozca que te he perdido. Siempre hay una segunda oportunidad, aunque no siempre con los mismos protagonistas, lamentablemente. Puedo seguir con la costumbre, pero me he dado cuenta de que no es necesario, tarde, pero Dios sabrá porque ha permitido que sea ahora que me entere. No tengo que mentir ni quiero hacerlo, porque me enseñaste otra manera de vivir que no conocía, que me hace crecer en espíritu y que estoy segura de que si alguna vez mi corazón se libera de ti, me permitirá ver el amor a tiempo.
Es muy posible que no hayas merecido haberme conocido y yo, nunca merecí tu amor, hasta haberlo perdido.
martes, 10 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario